Plus Ultra Críptica | Derecho de activos digitales
Tras el cambio de las normas de la Unión Europea relativas al mercado de activos digitales, el 1 de julio de 2026 apenas una pequeña fracción de proveedores de servicios de activos digitales logró obtener la autorización europea. De todos los proveedores que han estado prestando sus servicios en dicha región durante todos estos años, según reporta el periódico Financial Times el 1 de julio de 2026, tan solo el 12% ha recibido autorización para continuar.
Cientos de proveedores que anteriormente tenían la autorización antigua nacional, pero que tras el cambio de régimen europeo no lograron obtener la autorización europea, tuvieron que dejar a sus clientes de la Unión Europea («U.E.»), vender o transferir sus actividades y cerrar su negocio en dicha región, según reporta dicho periódico del 6 de agosto de 2026. La mayoría se ve afectada por las nuevas normas estrictas que han disminuido drásticamente al sector. En la lista actualizada hasta 18 de agosto de 2026 de la Superintendencia Financiera que vigila la U.E., la Autoridad Europea de Valores y Mercados, consta que apenas 330 de los 1738 proveedores en la U.E. lograron obtener la autorización.
El 1 de julio de 2026 dicho periódico reportó que la anticipación es que la entrada en vigor de las nuevas normas causará una ola de consolidaciones de proveedores en la U.E. en las que cientos de proveedores que quedaron sin autorización, serán objeto de fusiones y adquisiciones por los proveedores que sí obtuvieron la autorización europea para acoger a los clientes y activos de los proveedores no autorizados. La cantidad de clientes de la U.E. a transferir varía entre unos miles de clientes de los pequeños proveedores y decenas de miles de clientes de los proveedores medianos.
A finales de junio de 2026 la Autoridad Europea de Valores y Mercados ordenó a los proveedores que quedaron sin autorización europea a proceder inmediata y ordenadamente con el cese de sus servicios y de la aceptación de nuevos clientes en la U.E. y únicamente permitir que sus clientes de la U.E. vendan o transfieran sus activos digitales.
El periódico financiero del 1 de julio de 2026 reportó que a finales de junio de 2026 abogados europeos decían que había incertidumbre acerca de qué harán las Superintendencias de los respectivos Estados miembros de la U.E. con los proveedores que perdieron su autorización pero que siguen teniendo clientes de la U.E. después del cambio de régimen europeo de 1 de julio de 2026. No obstante, si bien para los abogados hay incertidumbre, para los estafadores observando la disrupción del cambio de normas europeas no.
Resulta que los estafadores están intentando aprovecharse de la disrupción y confusión causadas por ese cambio. Actualmente a los proveedores no autorizados se les prohíbe prestar sus servicios. Para cumplir con las normas éstos de hecho pueden enviar solicitudes genuinas a sus clientes para que retiren sus fondos. Pero esto a la vez facilita que las personas caigan en la trampa de las solicitudes engañosas de transferir activos. Asimismo, como a los clientes de cientos de proveedores que ya no disponen de la autorización, les tocó retirar sus activos y buscarse otro proveedor para transferirlos, en esa disrupción, búsqueda y mudanza masiva acompañada de incertidumbre y confusión los estafadores ven su oportunidad.
En el periódico financiero del 6 de agosto de 2026 oficiales de Superintendencias Financieras europeas reportan que estafadores están usando la modalidad de estafa de suplantación de identidad en la U.E. Han constatado un aumento en las estafas dirigidas a los clientes de proveedores que acaban de perder su autorización. Alertan que estafadores se hacen pasar por oficiales de Superintendencias europeas o proveedores de criptoservicios para así robar a los clientes, especialmente a los que están buscando un nuevo proveedor que sí tenga la autorización europea.
La Autoridad Europea de Valores y Mercados confirma en el periódico que «ha constatado prácticas engañosas con suplantación de su logo e identidad en documentos falsificados, entre otras cosas, para hacer estafas».
La Superintendencia francesa supo de algunas estafas en las que los delincuentes pretenden ser de la Superintendencia o un proveedor para intentar hacer que los clientes de proveedores no autorizados transfieran sus activos a las cuentas de los estafadores.
La Superintendencia holandesa también confirma que los estafadores ven una oportunidad por el cambio de las normas europeas que hace que los clientes busquen un proveedor autorizado. Recomienda no guiarse por enlaces en correos electrónicos o mensajes telefónicos, sino siempre verificar la autorización en los registros oficiales y demás información disponible públicamente. Aconseja tener cuidado con solicitudes de transferencias: en caso de dudas, no hacerlas. Advierte además que ninguna Superintendencia contactará a las personas de esa forma, ni mucho menos para solicitar transferencias a supuestas carteras o cuentas.
La empresa de investigación del sector de activos digitales Chainalysis ha hecho investigación exhaustiva de la estafa de suplantación de identidad mencionada arriba y muchas otras estafas con activos digitales. Según sus estimaciones, las pérdidas por las estafas con activos digitales a nivel mundial aumentaron de USD 6 mil millones en el año 2020 a USD 17 mil millones en el año 2025. Este aumento en las estafas y las pérdidas correspondientes de las víctimas se ve reflejado en casos penales y administrativos recientes en los EE.UU.
El 21 de julio de 2026 la Fiscalía federal del D.C. anunció que como resultado de varias investigaciones de su unidad especial contra las estafas cibernéticas ha decomisado más de USD 25 millones en activos digitales. Los estafadores hacían miles de víctimas a nivel mundial, falsamente haciéndolas creer que estaban haciendo inversiones legítimas en activos digitales. Este decomiso forma parte de la recuperación en el mismo marco de más de USD 800 millones por dicha Fiscalía.
Otra modalidad es la criptoestafa piramidal. El 30 de junio de 2026 una Fiscalía federal de Florida anunció que un gerente de un fondo de inversiones estadounidense se declaró culpable del delito de estafa con activos digitales. Obtuvo al menos USD 400 millones de sus víctimas para supuestas «inversiones en activos digitales», pero en realidad usaba esos fondos para uso y lujo personal. Ahora se ve confrontado con el decomiso de sus bienes (muebles e inmuebles) de lujo producto del delito y una condena de hasta 20 años de prisión.
Otra modalidad es la criptoestafa con falsos proyectos de inversión. El 5 de agosto de 2026 una Fiscalía federal de Nueva York le imputó el delito de estafa al dueño de una empresa emergente de criptoactivos constituida en el año 2022. El dueño dijo que iba a desarrollar un mercado descentralizado para tokens no fungibles y con engaños logró obtener inversiones para su empresa. Según la imputación, el dueño terminó malversando más de USD 10 millones de sus inversores. Cuando por fin lanzó su token en mayo de 2024, según la Fiscalía, no tenía básicamente ningún valor y poco después lo sacó del mercado.
En el 2025 la misma Fiscalía obtuvo una sentencia contra el fundador del autodenominado «banco» del sector de activos digitales que perpetró una de las criptoestafas más grandes. En su cúspide del 2021 su criptoplataforma fue una de las más grandes del mundo con un valor de aproximadamente USD 25 mil millones en activos. Falsamente prometía a inversores minoristas que sus inversiones serían rentables y poco riesgosas y que su plataforma era tan seguro como un banco para guardar sus activos digitales. Así logró que invirtieran miles de millones de dólares en su plataforma y que pasaran sus activos digitales a la misma. Pero en realidad su plataforma nunca fue rentable ni seguro. Para esconder sus pérdidas, el fundador invirtió los fondos de sus clientes en inversiones cada vez más riesgosas y también furtivamente usaba sus fondos para inflar el precio del propio token que emitía su plataforma. Así logró ganarse unos 48 millones de dólares para él mismo, vendiendo su propio token a precios artificialmente altos. En junio de 2022 — cuando cientos de miles de clientes aún tenían unos USD 4,7 mil millones en activos digitales depositados en su plataforma — él les denegó el acceso a sus fondos. Un mes después la plataforma terminó en quiebra, dejando a sus clientes con miles de millones en pérdidas. En mayo de 2025 el fundador fue condenado a 12 años de cárcel.
Otra estafa es la de inversión romántica: los estafadores llenan a sus víctimas de halagos románticos para luego vaciarlas de su dinero con «inversiones» falsas. En el caso de criptoactivos sería más específico llamarla «criptoestafa romántica». El 29 de junio de 2026 la Comisión de Valores y Bolsa obtuvo su primera sentencia por un valor de más de USD 5,5 millones contra una red de criptoestafa romántica (4 entidades y 2 individuos). En su demanda de septiembre 2024 — en aquel tiempo la primera contra esta modalidad — la Comisión acusó a los demandados, que se hacían pasar por asesores financieros en grupos de WhatsApp, de haber inducido a al menos 18 personas a transferir fondos a una criptoplataforma falsa. Los demandados no solo transfirieron más de USD 2 millones a sus propias cuentas en Asia, sino que también se adueñaron de los activos digitales de sus víctimas.
Entonces cuando DJ Plus Ultra pone la canción romántica Ella se hizo deseo de Tito Rojas preguntando «¿Si esto no es amor, pero qué es esto?», la respuesta es que desafortunadamente puede ser una criptoestafa romántica.

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